Bizcocho de Quinoa con yogur de leche de coco, zanahorias y coco rallado (sin gluten, sin lactosa, sin levadura y sin azúcar)

©Trinidad Padrón Bizcocho de Quinoa con yogur de leche de coco, zanahorias y coco rallado

Aquí me tienes de nuevo y como ya te he comentado en otras ocasiones, me he dispuesto en hacer un blog para ayudar a todos aquellos que tienen alguna intolerencia o alergia. Todos somos diferentes y estas diferencias nos enriquece aprendiendo cosas nuevas. Hoy te traigo una receta inventada por mí, hecha con harina de quinoa que como te comenté en la publicación de los Bizcochitos de Quinoa y Arándanos (sin gluten, sin azúcar, sin levaduras y sin lactosa) es una maravilla por todos los nutrientes que nos aportan. Así que no es un simple bizcocho.

Otro de los ingredientes que estoy utilizando para endulzar alguna recetas sin tener que usar azúcar o alternativas sintéticas son los dátiles. El dátil es una fruta desecada, secada al sol en el mismo árbol y después recolectada. Este fruto de la palmera datilera es una gran fuente de hierro. También es rico en magnesio, potasio, calcio y fósforo, ayudando a la recuperación de los músculos. Asegura el funcionamiento del sistema nervioso y refuerza huesos y dientes. Es fuente de vitamina E, que ayuda a proteger las membranas celulares de la oxidación y rico en fibra soluble. Todo un aporte a nuestro organismo 😉

Por lo que vamos a tener un bizcocho muy bueno en sabor y a parte que nos aporta no sólo energía, sino mucho más.

Ingredientes :

  • 3 huevos camperos ecológicos
  • 2 yogures de la marca Andros Gourmand & Vegetal sabor natural (120 g x 2)
  • 40 g de coco rallado
  • 100 g de dátiles sin hueso da como resultado poco dulzor, si lo quieres más dulce puedes añadir más cantidad, o si no tienes problemas 2 medidas de vaso de yogur de azúcar morena 😉
  • 60 g de zanahoria rallada
  • 1 vaso de medida del yogur de aceite de oliva virgen
  • 2 vasos de medida del yogur de harina de quinoa
  • 1 vaso de medida de yogur de harina de maiz (maicena)
  • La ralladura de un limón ecológico
  • 1/2 cucharita de postre de canela en polvo
  • 1 cucharita de postre de bicarbonato sódico

Ingredientes para el crujiete de almendras:

  • 80 gr de almendras picadas sin piel
  • 2 cucharadas de aceite de coco

©Trinidad Padrón Bizcocho de quinoa con yogur de leche de coco, zanahorias y coco rallado

Preparación:

Antes de nada pon en remojo los dátiles sin hueso en agua caliente durante aproximadamente unos 15 minutos. Cuando haya pasado este tiempo deja que se pongan a temperatura ambiente y los trituras.

Precalentar el horno unos 180ºC.

Muy importante en esta receta que no lleva azúcar, es que los huevos estén muy bien batidos y después ir añadiendo los ingredientes con movimientos envolventes con ayuda de una espátula o unas varillas manuales, que es para mí la mejor opción. Primero añade después del batido de los huevos, el aceite, los yogures, la ralladura de limón, el coco rallado, la canela, la zanahoria rallada y por último los dátiles triturados. Mezcla todo bien y añade las harinas tamizadas, tanto la de quinoa como la de maiz y mezcla bien hasta que no queden grumos. Vierte la mezcla en un molde e introde en el horno durante unos 45 minutos aproximadamente, pincha para saber si está cocinado, si no es así lo dejas hasta que esté bien hecho.

Una vez hecho deja reposar en el molde unos 10 minutos, delmolda y deja enfriar en una rejilla. Mientras pon las almendras troceadas en un sarten con el aceite de coco a fuego suave y vete moviendo hasta que estén tostadas. Aparta y deja que se enfríen y adorna con el crujiente de almendras. Te dará como resultado un bizcocho húmedo, sano, saludable y muy rico de sabor.

Espero que te haya gustado y hasta la próxima publicación 🙂

 

*Información de los dátiles sacada de un artículo del periódico digital La Vanguardia.
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Bizcochitos de Quinoa y Arándanos (sin gluten, sin azúcar, sin levaduras y sin lactosa)

©Trinidad Padrón Bizcochitos de quinoa y arándanos

Aquí te traigo una receta para aquellos que tengan problemas de intolerancia o alergia. Casi siempre solemos usar en repostería harina de trigo, pero hay una riqueza infinita de harinas con las que podemos hacer recetas riquísimas y que aparte nos aportan un plus. En esta ocasión la harina utilizada es de quinoa, un pseudocereal originario de Sudamérica, cultivado y conocido ya en el pueblo Inca y considerándola una semilla sagrada. Se puede consumir en forma de grano, en copos, de leche, semillas germinadas o en harina (que se obtiene moliendo los granos de quinoa hasta obtener un polvo muy fino). La harina de quinoa posee las mismas propiedades que la quinoa, su principal virtud es su alto contenido en proteínas vegetales de gran calidad, ya que posee todos los aminoácidos esenciales de las proteínas. Es rica en vitaminas del grupo B y E, en folatos, fibra, fósforo, magnesio, manganeso, hierro y sílice. Tiene una acción tonificante y antiinflamatoria y además ayuda a depurar el hígado. Y algo muy importante es que no tiene gluten (aunque hay que fijarse bien, ya que dependiendo de las marcas pueden tener trazas).

Tengo un familiar con SQM (Sensibilidad Química Múltiple) que además tiene problemas con el glutén, la lactosa, no puede tomar azúcar, ni levaduras. Esto a la hora de darse un capricho es muy complicado, así que aquí te comparto mi propia receta que da como resultados unos bizcochitos muy esponjosos hechos en las bandeja del horno de cupcakes y según la beneficiada buenísimos. Cabe destacar que cuando una persona tienen SQM, todos los ingredientes tienen que ser ecológicos, si no tienes este problema puedes utilizar ingredientes normales 😉

Ingredientes:

(Si tienes SQM tienen que ser ecológicos)
  • 3 huevos ecológicos
  • 125 g de harina de quinoa
  • 60 g de harina de maíz (maizena)
  • 125 ml de leche de almendras (sin azúcar y sin gluten)
  • 115 ml de aceite de oliva
  • 1 y 1/2 cuchara sopera de stevia líquida (puedes probar y rectificar a tu conveniencia)
  • 1 cucharadita de postre de bicarbonato sódico
  • 1 cuchara de sopera de vinagre de manzana
  • 125 g de arándanos
  • Una pizca de sal fina
  • Las semillas de 2 vainas de vainilla
©Trinidad Padrón Bizcochitos de quinoa y arándanos

Preparación:

En un vaso añade a la leche de almendras con una cucharada de vinagre, remueve y deja reposar durante unos 15 minutos para que se corte, así tendrás una buttermilk que hará reaccionar al bicarbonato para que sirva como levadura.

En un bol tamiza la harina de quinoa, la de maíz y el bicarbonato, reserva.

Precalienta el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Prepara las bandejas de cupcakes con los papelitos.

Lo importante de esta receta es batir bien los huevos, así que empieza separando las claras de las yemas. Bate las claras con una pizca de sal hasta que estén a punto de nieve y añade las yemas. Bate todo bien y si tienes unas varillas eléctricas mejor todavía. Ahora cambiamos a varillas manuales. Añade el aceite y remueve con movimientos envolventes, después las semillas de vainilla, la leche de almendras (aunque tenga ese aspecto de cortada no te preocupes) y mezclamos todo bien. A continuación vamos incorporando la mezcla que teníamos de las harinas y el bicarbonato. Verás que a medida que vas mezclando irán apareciendo burbujas, eso es que está reaccionando el bicarbonato con el vinagre. Vierte 3/4 de la mezcla sin llegar a llenar del todo en cada papelito de cupcake y a continuación añade los arándanos. Introduce en el horno unos 20 o 25 minutos, pincha para saber si están cocinados. Sácalos del horno, deja reposar unos 5 minutos en la bandeja y después pasa a una rejilla para que terminen de enfriarse.

Las medidas dan para unos 12 bizcochitos, es decir una hornada. Espero que te haya gustado y hasta la próxima receta especial 😉

Bizcocho SIN en licuadora (sin gluten, sin lactosa, sin azúcar y sin levadura)

 

©Trinidad Padrón Bizcocho con arroz sin

Cada vez son más personas que tienen algún tipo de alergia o intolerancia, teniendo que cambiar totalmente sus hábitos alimenticios o teniendo mucho cuidado con lo que compran mirando atentamente el etiquetado y descartando completamente el tener que comer fuera de su casa o de su círculo de confianza, dando en muchos casos efectos muy perniciosos para su salud. En esta ocasión te traigo un bizcocho que no tiene ningún tipo de harina, sí has leído bien sin harina, hecho con arroz. El resultado va a ser con una textura como la del pudin, suave y cremoso al mismo tiempo con la corteza ligeramente tostada. La receta original era sólo para personas sin gluten, pero en esta que he versionado no tiene lactosa al sustituirla por leche de arroz y la mantequilla por aceite de oliva. No tiene azúcar por que la he sustituido por hojas de stevia natural y no tiene levaduras porque la he sustituido por bicarbonato sódico. Todos los productos son ecológicos, desde el limón, hasta el arroz utilizado. Y lo mejor de todo que lo haces en la licuadora o un procesador de alimentos que te triture bien el arroz.

Ingredientes:

  • 400 gr de arroz ecológico
  • Agua suficiente para remojar
  • 4 huevos camperos L
  • 3 cucharadas de stevia (según el gusto)
  • 250 ml de leche de arroz
  • 125 ml de aceite de oliva
  • La ralladura y el zumo de un limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico

 

©Trinidad Padrón Bizcocho con arroz sin

Preparación:

Antes de nada hay que dejar en remojo el arroz crudo durante 8 horas antes de realizar nuestra elaboración.

Pasado el tiempo de remojo, cuela el arroz y elimina todo el exceso de agua.

Pon el zumo de limón en la leche, mueve un poco y reserva ( tiene que estar como unos 15 minutos para conseguir nuestro suero de leche de arroz)

Precalienta el horno a 180ºC

Vierte en la licuadora los huevos y la stevia bate durante un minuto. Prueba la mezcla para verificar si el dulzor es el que a ti te gusta.

Agrega el aceite y bate otro minuto mas. Añade el arroz crudo que pusimos en remojo, la leche que tenías reservada con el limón (si la ves como cortada no te preocupes, es así, no te estropeará la preparación) y la sal batiendo durante 5 minutos. Añade la ralladura de limón, el bicarbonato y bate otro minuto mas.

Ya tienes la mezcla que es algo licuada para verter en el molde que previamente habrás engrasado con aceite para evitar la lactosa de la mantequilla y enharinado con harina de maiz para los intolerantes al gluten.

El molde debe tener un diámetro entre 22-24 cm, yo en mi caso utilicé una flanera de aluminio que me fue genial en la cocción pero complicado a la hora de desmoldar. Si puedes hacerlo en uno de silicona mejor.

Ponemos al horno a 180ºC durante aproximadamente 45 minutos.

Deja unos 10 minutos en el molde, pasado este tiempo desmolda y deja que se enfríe encima de una rejilla. Resultado un bizcocho super sano, con una textura suave aunque compacta. Espero que os guste y la pongas en práctica.